Los mejores mercados de España (III) Mercado Central de Alicante

Seguimos con nuestra ruta por los mejores mercados de España y esta vez nos toca parada en Alicante.

Si en un post anterior hablábamos de las maravillas que se esconden bajo la cúpula del mercado Central de Valencia hoy lo haremos de los gratos descubrimientos de las dos plantas de este imponente mercado.

Fachada posterior del mercado de Alicante

Fachada posterior del mercado de Alicante

Planta superior, dedicada a los placeres de la carne.

Planta superior, dedicada a los placeres de la carne.

Parada de casquería un tanto "gore"

Parada de casquería un tanto “gore”

Langosta muy bien acompañada.

Langosta muy bien acompañada.

Impresionante puesto el de Salazones Richart

Impresionante puesto el de Salazones Richart

La huerta alicantina gritando"cómeme"

La huerta alicantina gritando”cómeme”

Construido en 1921 por Enrique Sánchez Sedeño y Juan Vidal Ramos en ladrillo, cemento y acero (lo más moderno de la época) para dar servicio a la ciudad de Alicante que en ese momento se encontraba en plena expansión fue muy revolucionario y contó con los mejores decoradores y artesanos de la época para revestir sus fachadas de hermosos motivos modernistas.

Además su interior con una nave central mas elevada y dos naves laterales le confieren un aspecto de templo pero de templo pagano dedicado a las deidades de la buena mesa y el disfrute del gourmet. Organizado en dos plantas la primera, al nivel de la calle, está dedicada a los placeres de la carne en todos sus formas, cerdo, cordero, pollos, perdices, caballo, oveja, vaca, buey, embutidos de Villena y de Pinoso, morcillas blancas y negras (con las que se prepara un delicioso bocadillo para almorzar llamado “blanc i negre”) casquería…un festín para los golosos de las proteínas.

Pero ahí no acaba la cosa, bajando las escaleras que encontraréis a la izquierda del mercado (si entras por la calle Alfonso XII) debajo de una elegante rotonda cubierta con ¡una cúpula! te encontrarás con todo el Mediterráneo encima de un mostrador con hielo.

Langostas enormes, meros gigantes, gambas de Dênia de 200 gr. el espectáculo es sobrecogedor por la cantidad, calidad y frescura del género expuesto. Y por la abundancia de puestos de todos los tamaños y formas, algunos exclusivamente especializados en gamba roja, otros en atún, otros en salazones, imposible saber con cual quedarse porque todos están francamente bien.

Quizás lo mas destacable sea el universo de la pesca salada o salazón, técnica ancestral de conservación de los alimentos que ya en tiempos prerromanos se practicaba con mucho tino en las costas de Alicante y que ha llegado a nuestros días con un nivel de especialización y sofisticación sorprendente. Mojama de atún de almadraba, caballa seca con pimentón, bonito enteros abiertos por la mitad, anguilas…todo un mundo de sensaciones saladas. Pero no nos olvidemos de las hortalizas y verduras que comparten espacio con el marisco y el pescado. En el mercado Central de Alicante tienes una muestra pletórica de lo que es capaz de producir la huerta de Alicante

Y poco mas que añadir, os animamos a visitar este mercado en vuestro viaje a Alicante y todos los mercados tradicionales que podáis porque es la mejor manera de que sigan funcionando a pleno gas, para satisfacción del gourmet exigente.

MERCADO CENTRAL DE ALICANTE: Información práctica

 

Los mejores mercados de España (II) . Mercat Central de Valencia.

Si algo se puede afirmar con rotundidad del Mercat Central de Valencia es que es uno de los mercados más rabiosamente bonitos.

No es la de San Pedro del Vaticano, es mejor.

No es la de San Pedro del Vaticano, es mejor.

Una restauración exquisita hasta el extremo, detallista y muy muy compleja en 2004 devolvió el antiguo esplendor a un edificio construido en los años 20  proyectado originalmente por dos arquitectos barceloneses discípulos de Domènech i Montaner.

Mercat Central de Valencia visto desde fuera

EL Cielo de los gourmets visto desde fuera.

Desde los 30 metros de alzada de su cúpula estamos seguros de que se puede ver un espectáculo que te dejaría sin sentido, no apto para comedores timoratos, sí para auténticos gourmets. Otra característica llamativa del Mercat Central de Valencia es que pasear entre sus más de 1200 puestos o paradas del mercado no es nada agobiante, y eso que es uno de los lugares más visitados de Valencia. La razón son varias pero bien sencillas de entender. Primero, se trata de un mercado muy bien diseñado con pasillos anchos y paradas generosas que invitan a la comprar  y segundo porque todavía no ha sido arrasado por el turismo mirón y poco gastador como otros que seguro que te acaban de venir a la mente.

Imposible resistir la tentación de llevarse algo.

Imposible resistir la tentación de llevarse algo.

La mayor superficie comercial de alimentación fresca de Europa (poca broma) es un lugar excitante para cualquier gourmet que se precie, por la variedad de productos y por la calidad de los mismos pero sobre todo por el trato con los comerciantes.

La verdadera pausa refrescante.

La verdadera pausa refrescante.

Si en cualquier mercado de abastos comprar es una actividad divertida por definición, en el Mercat Central de Valencia esto alcanza la categoría de Arte (así, con mayúsculas) porque los vendedores de los puestos son muy pero que muy habladores y eso en Selectos Balbina nos encanta. Además en los últimos tiempos se ha convertido en un foco de atracción para los gourmets de la alta cocina gracias a cocineros como Ricard Camarena con su Central Bar de tapas o Raúl Aleixandre con su Ostras Pasión se han instalado allí.

Rico rico.

Rico rico.

Visitar el Mercat Central de Valencia es una de las mejores formas de empezar a entender la gastronomía de Levante porque como si de un inmenso Aleph se tratara, ahí se contienen a la vez todas cocinas de Mediterráneo español.     Mercat Central de Valencia página de Facebook Horarios, información práctica, venta on line.

Los mejores mercados de España (I) Mercado de la Ribera, Bilbao.

España cuenta con la suerte de mantener en funcionamiento una red de mercados de abastos muy tupida que sigue prestando su impagable servicio a pueblos de menos de 2.000 habitantes o a grandes ciudades cosmopolitas y sofisticadas. En esta serie de entradas queremos rendir homenaje a una forma de vender que parecía en retirada frente al modelo de gran superficie comercial o cadena de hiperdescuento de barrio pero que gracias a iniciativas público-privadas parece que está no solo aguantando la crisis si no empujando con fuerza la cabeza para despuntar en un mundo tan difícil como la venta de alimentos.

El imponente edificio racionalista del mercado de la Ribera visto desde la iglesia de San Antón.

El imponente edificio racionalista del mercado de la Ribera visto desde la iglesia de San Antón.

Empezamos nuestra ruta en Bilbao, el bocho, en la ribera del  Nervión, con mil años de historia y unos habitantes, los bilbainos que aman la gastronomía como poca gente en el mundo. Para alimentar esos paladares exquisitos el mejor lugar sin duda es el Mercado de la Ribera, al ladito de la ría y enfrente de la puerta de acceso al Casco Viejo y a sus Siete Calles.  Todo un símbolo de la ciudad, funcionando en el mismo emplazamiento desde el s. XIV lo que vemos hoy es un edificio racionalista construido en 1929 por Pedro de Ispizua (sin reparar en gastos, que para eso estamos en Bilbao) y reformado por completo en el 2010.

Trajineo en el mercado de La Ribera

Trajineo en el mercado de La Ribera.

10.000 metros cuadrados hace de este mercado el mercado cubierto más grande de Europa. Vidrieras modernistas, generosos pasillos, suaves escaleras de caracol que comunican las diversas plantas del edificio, amplios ascensores y luz, mucha luz. Desde luego uno de los mejores mercados para pasear simplemente viendo la actividad comercial o fijándose en los detalles del edificio, por si solo ya merece una visita.

Exageradamente fresco.

Exageradamente fresco.

Producto km. 0

Producto km. 0

Pero vamos a lo que nos interesa: el género.  El mercado puede presumir de tener unos puestos impecables de pescado, carnes, quesos y embutidos, frutas y hortalizas, setas… lujuriosos y hedonistas que invitan a llevarse toda la mercancía que puedan cargar una brigada de porteadores. Además tenemos la opción todavía mas exquisita de comprar directamente los productos que los caseríos cercanos en los puestos habilitados para ello en la segunda planta. La calidad y el precio de esos productos así como poder hablar directamente con la persona que lo ha cultivado hace que la experiencia aún sea más placentera.     Mercado de la Ribera página de Facebook. Horarios, información práctica, venta on line.

Hoy empieza todo

Después de más de un año de estudio, definición del modelo de negocio, selección de proveedores etc. etc. arranca Selectos Balbina.

Parecía que el momento no iba a llegar nunca pero al final, ha llegado. Ojalá que valga la pena  y sea útil para todos los que participamos de una forma u otra de esta idea. Mientras, reflexionemos sobre lo vivido en el primer post de nuestro blog. Aguardo vuestros comentarios.

Algunos de los productos catados

Algunos de los productos catados

Comenzar un proyecto como este no es divertido. Insisto, no lo es.

Pequeños productores como este del mercado central de Burgos saldrán a vuestro encuentro.

Pequeños productores como este del mercado central de Burgos saldrán a vuestro encuentro.

El trabajo es inmenso cuando empiezas casi desde cero. El tiempo nunca parece ser suficiente, la gente que colabora contigo (informáticos, diseñadores gráficos, transportistas…) no te entiende porque no hablas su lenguaje. A veces piensas que te has equivocado y al día siguiente crees que vas a liderar la revolución en el comercio on line a nivel planetario. Haces cursos más o menos útiles de todo lo imaginable, pasas horas delante de la pantalla a veces sin entender nada de lo que estás leyendo, conoces a auténticos vendedores de crecepelo del Oeste versión 2.0 visitas más bancos que John Dillinger , haces más kilómetros que una furgoneta Volkswagen duermes poco y mal y cuando lo haces sueñas cosas muy (pero que muy) rarunas. Y mientras tu pareja se tiene que armar de paciencia para tolerar tus monólogos sobre estrategias de comunicación en redes sociales o si el botón de “comprar” de la web deber ser azul, verde o rojo.  Creerme, no es nada divertido.

Las setas al sol.

Las setas al sol.

Eso sí. Es tremendamente satisfactorio. Sobre todo cuando ves que las cosas van tomando forma, que el mejor botón para “comprar” era el de color rojo (cosa que te dijo tu pareja en cuanto le preguntaste) que ya te entiendes con los informáticos y que empiezas a percibir aquello de que “hoy sabes más que ayer pero menos que mañana”.

Al final es lo que busco, satisfacción. Satisfacer mis ganas de aportar algo al comercio electrónico, de ayudar a satisfacer la curiosidad de gastrónomos impenitentes como vosotros y dar a conocer a productores excelentes que lo merecen de sobra.

Queremos ser como este cartel del Mercado de la Ribera de Bilbao.

El Mercado de la Ribera de Bilbao os da la bienvenida. Nosotros también.

Si además para lograr todo esto tienes que entablar amistad con gente que cree en lo que hace y que lo hace sin ruido porque está concentrado en lograr la excelencia para su producto respetando el entorno natural en el que vive y trabaja, si además sabes que una de las personas que lo va a disfrutar y comprar a través de tu página te va a enviar un tuit o un correo agradeciéndote el que le hayas descubierto a ese artesano, si además te diviertes un montón cada día que te levantas a trabajar… entonces es que has acertado.